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El hidroavión de K. (Ave del Paraíso, Madrid, 1994; Poemas encadenados, 1977-1987, Seix Barral, 2003; Tansonville, Valladolid, 2013)

En El hidroavión de K. Pedro concede más espacio a la expresión literal de los sentimientos, que en La canción de Van Horne sólo se podían adivinar tras un lenguaje frío, casi técnico. Para él se trata de un "poema épico lírico del mundo futuro". En él aparece claramente expresada su obsesión por la individualidad y por el tiempo, dentro de una historia en la que el amor y la aventura son motores al ralentí, que ronronean exhibiendo su fuerza sin necesidad de desplegarla. Moviéndose por San Francisco o por sus sueños, tres personajes principales: un vendedor de drogas, y un oficinista y la secretaria de una compañía que comercia con alucinógenos.

Reseña de Rafael Pérez Estrada

Artículo de Fernando Rodríguez Lafuente

Mallick-2

 

El atractivo
tejido vitamínico
que constituye el alma
de la mujer de Laos.
La torpe avitaminosis
que corroe a Kierkegaard.
La mujer de Laos
se hace un ovillo un ovillo
de lana natural.
Kierkegaard
tejerá con ella
un tapiz de color azul.
Galán de bisutería
nuestro hombre se adelanta.




C.1.

 

Kierkegaard cía
desando lo andado.
Marie
que quisiera ser una
libélula de plata
y no una joven dama
de labios azules
muy tiesa
súbita
momentáneamente envejecida
por la timidez
del empleado de la Lurie Company
emite un suspiro
de cine mudo.
Kierkegaard parece disculparse
y el sueño se disculpa.


C.2.


Marie
joven aromática
cuyas uñas son
alas de mariposa
cuyos ojos son
metálicos ciervos volantes
boga
se acerca a Kierkegaard.
El humilde empleado
soñante.
Sus temblorosas
fosas nasales
como pequeños sepulturas
removidas
profanadas por una nueva sensación.


C.3.

 

Nadando
Marie
primera secretaria
de la Lurie Co.
se aproxima a Kierkegaard
un collar de rojas cuentas
hace de salvavidas.
Ahora
procede a la entrega
de los tres informes
informes que se adhieren
a las manos del empleado
como anillos baratos
que ansían un dedo.



C.4.


En la estación de Freemont
Contreras toma un café
y también una decisión.
Entre los financieros
de Power Street
que discretamente maquillados
manosean a sus amantes bolivianas
Contreras se siente
jugador y tornadizo
volatinero y funámbulo.
Y la estación de Freemont
como una cápsula rosada
de benéficos efectos.




C.5.

 

Marie resucita
cada día
cada mañana
resucita ocupando
una millonésima parte
del espacio aniquilado
por la Residencia Lishman
para Mujeres Universitarias
Antes de las siete
los zapatos de Marie
rozan la calle Doe
tras haber caminado sobre el sueño
de la señorita Lishman.




C.6.


Marie
usa siempre impermeable.
La joven secretaria
me hubiera gustado
que sus cabellos
fueran más oscuros
abandona la residencia,
bajo un impermeable
de cloruro de polivinilo
antes de las siete.
Es el primer pase
de la película favorita de Kierkegaard.





C.7.

 
Los poemas originales tienen sangrados (de distitas medidas y en muchos de los versos) que determinan el ritmo de lectura ideado por el autor.
Aquí no se han reproducido.
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